viernes, 9 de abril de 2010

"El deseable impacto de la Web 2.0 en mi quehacer docente”.

En muchos cursos de formación docente, se hace un especial énfasis en la importancia de incorporar las tecnologías de la información y la comunicación en nuestra labor educativa. Las razones de insistir en este punto obedecen, no sólo al lugar central que la computadora y el Internet ocupan en la sociedad actual, sino también a las posibilidades pedagógicas que estas herramientas nos ofrecen para ayudarnos a diversificar nuestras estrategias didácticas.

En este sentido, la Web 2.0 constituye un espacio que se caracteriza por su flexibilidad e interactividad y cuyos potenciales educativos se basan principalmente en tres ideas fundamentales: la producción de contenidos por parte de los usuarios, el desarrollo de la inteligencia colectiva y la arquitectura de la participación (O’Reilly, 2005).

A diferencia de la Web tradicional que funcionaba como un contenedor de textos estáticos, en la Web 2.0 se busca utilizar al Internet como un canal de comunicación y cooperación a través del cual los usuarios puedan consultar, compartir, producir y publicar información de manera colaborativa; es decir, que logren trabajar coordinadamente en proyectos comunes para la construcción de un saber colectivo que sea producto de un esfuerzo democrático e incluyente.

Carlos Concha.